viernes, enero 4

La insoportable levedad del ser...

Para mi cumple n°23 Eka me regalo uno de sus libros favoritos: El guardián entre el centeno. Cada vez que comentaba ese regalo alguien me decía "es mi libro preferido"
No conseguía entusiasmarme con su lectura asi que mi papá que no logra ver un libro y no leerlo lo leyó por mi. No le gustó.


Si lo hubiese leido durante mi adolescencia me habría causado mucha gracia.
Esta vez logre mi cometido y leí el libro entero. Una lectura extraña: solo pensaba en lo patético y tarado que es Holden. Un tarado que imagina cosas, cosas estúpidas. Una persona que modifica todo para poder vivir. Un chico que no puede escuchar a alguien sin estar pensando en otras cosas al mismo tiempo.


Eka me escribió en la dedicatorio que todos tenemos algo de Holden. Al leer el final del libro pensé que era un final buenisimo, todo me hizo concluir en que el insoportable de Holden es como yo. Sigo pensando que el muchachito era un poco tarado, quizás eso implique que yo también lo sea.
Suelo imaginarme cosas, creo que 5 veces en mi vida estuve embarazada, cada bebe que cruzaba, cada local de ropita, cada mujer panzona me acercaba una señal: Dios que confirmaba mis presentimientos, todos truncos. Hasta me embarace misteriosamente en 6to grado.


Tuve dos o tres enfermedades terminales, hoy por hoy mis síntomas son manchas, dolores de cabeza pinchazos etc (somatizadora compulsiva) de chica nada que no pudiera curarse con tic-tac, yapa, drf y demás golosinas con apariencia de medicamento.
Antes de dormir muero varias veces, de todas las maneras posibles. Siempre sufro mucho, poseo una capacidad para el drama digna de admiración. Veo mi velorio escucho la despedida de cada uno y hasta a veces imagino que regreso como fantasma para atormentar a la gente con mi presencia. Debe ser que tengo una necesidad imperante de perdurar.


Últimamente pienso mucho en la muerte, en dejar de estar. No puedo asimilar que un día simplemente voy a desaparecer.
Siempre tuve la certeza de que todos aquellos que yo quisiera terminarian enamorados de mi... al final siempre sufria yo. Lloraba, amaba, odiaba, no dudo que eso sea parte de mi amor por el drama. Siempre me gusto pensar que uno puede morir de tristeza.


Otra cosa, estoy mintiendo mucho, no son mentiras graves ni hacen daño a nadie. Termino de decirlas y digo "mentiiiiiira" y comienzo a reirme. ME CAUSA TANTA GRACIA. Todos reaccionan igual se rien y dicen "Te va a pasar como al pastor mentiroso". No recuerdo exactamente lo que sucedió con él, algo así como que el lobo se come a todas las ovejas y el pastor se queda solo.. Al final Don pastor no perdió tanto, simplemente se quedo solo. No es algo que me preocupe.


Me dí cuenta hace rato que cada vez estoy más sola y me gusta convivir con eso, me gusta no necesitar todo el bochinche del que precisaba antes para ser feliz. Lo justo y lo necesario.
Antes, por ejemplo, me preocupaban mis amigos, un día decidí despreocuparme del que sentia que no se preocupaban por mi.


Antes me emocionaba la amistad, pensar en toda esa historia de que son la familia que uno elige con el corazón, en las buenas y en las malas, incondicionales.
Hoy siento que me importa mi familia, pero mi familia chiquita que se va a ir ampliando a medida que cada uno haga su vida. Definitivamente no necesito ampliar los vinculos con el corazón.
Mi amor desesperado e incondicional es para ellos. Vale aclarar que en mi familia chiquita entran mis perros. Mis perros son un item a parte. Por ellos y por Nico (el item de todos los items) muchas veces siento que me duele el corazón y estoy segura de que es el corazón.


No sé porque la mayoría de las personas que conozco se volvieron idiotas a mi modo de ver. Todos los días imagino lo que le diría a cada uno de ellos. Podría pasar mucho tiempo comentandoles lo terriblementemente insoportables que son, lo inútiles que me parecen. No lo hago nunca porque sé que no es así.


Todo esto fue para decirles que coincido con Eka: todos o al menos yo (en este espacio y tiempo) tenemos algo en común con Holden.
No es mi libro preferido. Ese final, ese último párrafo, salvó todo el libro.





"En el momento en que uno cuenta cualquier cosa, empieza a echar de menos a todo el mundo."

(Última oración de El guardián entre el centeno)